Flamenco

Desde el año 2010, UNESCO reconoce al Flamenco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El sentimiento jondo que le viene a cualquier aficionado de diferentes partes del mundo cuando un cantaor entona una soleá, ya tiene el respaldo de la mayor institución cultural que vela por el mantenimiento de la cultura y los valores tradicionales. Y el Flamenco tiene mucho de esto.

El Flamenco es el Guadalquivir de la cultura andaluza, que nos identifica dentro y fuera de nuestras fronteras. Está presente en nuestras fiestas públicas y privadas. Es herencia de nuestros mayores a través de las más antiguas herramienta de transmisión de la cultural a oralidad. Es industria cultural, motor económico, objeto de estudio y reclamo turístico. Es presente, pasado y futuro, tradición y vanguardia y una de las manifestaciones culturales más ricas y complejas del mundo. Por todo ello, la UNESCO le ha otorgado su máximo reconocimiento de la cultura inmaterial. Instituto Andaluz del Flamenco.

Flamenco de ida y vuelta 

El Flamenco representa la máxima expresividad oral de nuestra tierra, un flujo continuo de cultura y modos de vida. Allá donde Córdoba llegó, llevó consigo el rastro festivo de los hombres y mujeres de la ciudad de las tres culturas. Así irradió el Flamenco por toda Iberoamérica y se fue macerando durante siglos junto a los cantos y ritmos locales. Un mestizaje folklórico en toda su esencia del que surgirían los cantes de ida y vuelta.

Se conoce como cantes de ida y vuelta a un grupo de palos flamencos directamente emparentados con el folklore americano. Quienes fueron y regresaron de América transmitieron las formas musicales aprendidas en la otra orilla del Atlántico.

La lista de estilos considerados de ida y vuelta incluye las guajiras y las rumbas de influencia cubana, las vidalitas y las milongas de influencia argentina, y las colombianas.

Cajón flamenco. Herencia del Perú 

Sucedió que durante una gira de Paco de Lucía por Iberoamérica hacia 1977, llegó a sus manos un cajón peruano en una fiesta organizada por el embajador español en Perú. Incorporarlo a la música del sexteto del guitarrista suponía incorporarlo directamente a la música del flamenco. Treinta años después de que Paco de Lucía lo importara de Perú, el cajón ocupa ya un hueco irreemplazable en el flamenco. La clave de su integración es que «está a medio camino entre las palmas y el taconeo».

Silvia Calado, «Entre la palma y el taconeo», 2005

Vallenato 

Música tradicional de la región del Magdalena. Designado por UNESCO en 2015.

El vallenato es un género musical tradicional surgido de la fusión de expresiones culturales del norte de Colombia: canciones de los vaqueros del Magdalena Grande, cantos de los esclavos africanos y ritmos de danzas tradicionales de los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta. Todas estas expresiones se han mezclado también con elementos de la poesía española y el uso de instrumentos musicales de origen europeo. Los instrumentos tradicionales del vallenato son tres: la caja, la guacharaca y el acordeón. Este género musical se interpreta en festivales musicales específicos y también, esencialmente, en parrandas de familiares y amigos, por lo que desempeña un papel esencial en la creación de una identidad regional común. Además de su transmisión en esas ocasiones, el vallenato es objeto de una enseñanza académica formal. Además, un nuevo tipo de vallenato está marginando el género musical tradicional y atenuando el papel que éste desempeña en la cohesión social.